El control de riesgo es la piedra angular de la gestión. Existen las buenas inversiones, pero deben de ir acompañadas de un control exhaustivo de cada una de las posiciones y de la globalidad del portfolio, sin ésto, no se consigue dar un valor añadido a la gestión.
La creación de universos de activos es el primer paso en la gestión. Los universos se crean en base a una serie de criterios cuantitativos y cualitativos. Discriminando por tipología de activos, monitorizamos los equities que en base a los criterios que se trabajan y que se pueden llegar a modificar se controlan y se pueden llegar a incluir en las propuestas de inversión. Por lo que se refiere a la renta fija, se tienen en cuenta principalmente criterios macroeconómicos para el posicionamiento en la parte corta o larga de la curva. También para la inclusión en el universo de selección se tiene en cuenta la valoración de las referencias y especialmente de su subyacente.
La selección se realiza utilizando los universos creados. Es aquí donde los criterios de riesgo se tienen en cuenta, además de las restricciones que las carteras puedan tener, criterios como amplitud del riesgo en las colas, escenarios más extremos, entre otros, son la base principal para su selección e inclusión.
La gestión del riesgo se monitoriza a tiempo real, la monitorización de los factores y criterios de riesgo pueden hacer que en cualquier momento una posición no tenga sentido en la cartera a pesar de tener una valoración muy atractiva. El sentido de la inversión es la gestión del riesgo.